Nunca olvidaré mi primera visita a París. Llegamos de noche y lo primero que hicimos fue dar un paseo para ir tomando contacto con la ciudad. De aquel recorrido recuerdo especialmente un momento: subir la escalinata de Trocadero y ver por primera vez la Torre Eiffel. Ese paso en el que tu retina sube de cero a cien me resultó de lo más emocionante. Así que París es, entre otras cosas, disfrutar durante horas de este escenario que, para mí, es uno de los más bellos del mundo.
Con todo, si algo tiene París es que cuenta con un elevado número de esos «escenarios más bellos del mundo». Éste, y algunos motivos como los que relatamos a continuación, la convierten en una de las ciudades a las que siempre deseo regresar.
Siempre me ha resultado inspiradora la banda sonora parisina, así que la lectura de este post puede ser más grata -si cabe :)- con la reproducción de este fragmento maravilloso de Midnight in Paris, del genial Woody Allen, por su música y por sus imágenes, que componen una completa guía de la capital de Francia.
Me gusta tanto esta ciudad que quería hacer algo más especial. Por eso, algunos de los bloggers a quienes más sigo han tenido a bien aceptar mi invitación para integrar algunos de sus rincones parisinos preferidos en esta maleta. Es un lujo para mí y para esta bitácora. Así que, con un cariñoso agradecimiento, comenzamos este primer paseo -no será el único- por La Ciudad de la Luz.
Daniel, productor audiovisual de L´Ull Obert, vivió durante un año en París, así que se convirtió en todo un gurú de la cultura francesa. Para participar en esta entrada nos regala un mapa muy completo, un tour que él mismo ha denominado ¡Sólo para valientes! He aquí los motivos: «Esta ruta es algo larga, pero permite ver un gran número de lugares emblemáticos de París, eso si, los museos sólo por fuera. Se recomienda llevar bocata, bebida y desayunar en uno de los cafés del Trocadero. Saliendo desde éste último veremos: – Tour Eiffel – Champ de Mars – Iglesia de los Inválidos – el Sena- Quai d’Orsay – Louvre – Jardins des Tuileries – Place Vendôme – Iglesia de la Madeleine – Place de la Concorde – Champs Élysées – Place de Charles de Gaule.».
Por su parte, José Carlos, autor del blog La Próxima Parada, nos propone visitar París en una época en la que luce todavía más: la Navidad.
Estoy de acuerdo con José Carlos. París en Navidad luce de manera especial. Tuve la fortuna de pasar una Nochebuena allí y su belleza se multiplica: los Campos Elíseos están repletos de luces, la Torre Eiffel presenta espectáculos lumínicos distintos a los del resto del año, árboles de Navidad gigantes en Notre Dame y en otros lugares estratégicos de la ciudad… Todo un espectáculo. No os perdáis
el post parisino que José Carlos publicó en La próxima parada, es uno de los más completos que he leído.
Sergi Reboredo, quien ha recorrido medio mundo con su cámara de fotos, escribió una
guía sobre París para la Editorial Everest recomendando, entre otros, uno de los barrios con más encanto de la ciudad del Sena: el Barrio Latino.
«La calle principal de este distrito es la Rue St-Jacques, una de las principales rutas de salida de la antigua Lutecia, que enlaza directamente con el Petit Pont. Todo el emplazamiento que ocupa el barrio fue el primero que se pobló cuando la antigua ciudad galorromana se expandió a partir de su núcleo original desde la Île de la Cité. Son muchos los lugares interesantes que el barrio ofrece al visitante pero, entre todos ellos, destaca la Sorbona por el especial papel que ha jugado a lo largo de la historia intelectual de Francia.».
Y de barrio joven a barrio bohemio:
Y junto a éstas propuestas, una más:
«Fue muy emocionante para mi poder visitar los cementerios de Montparnasse y Père-Lachaise y recorrer las tumbas del «star system» de la cultura europea de los siglos XIX y XX. Por fin pude presentar mis respetos a Julio Cortázar, Oscar Wilde, Modigliani, Baudelaire, Serge Gainsgbourg y Jim Morrison, entre otros. Impagable.».
Ay… ¡Qué ciudad! Mil gracias a todos los que habéis convertido este post en un tesoro.
¡CONTINUARÁ!
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